LIMPIEZA DE LENGUA: Una técnica milenaria muy sana

La limpieza diaria de la lengua es una práctica bien establecida en los países del Este, pero ha tardado más en hacerse popular aquí, en Occidente. Aún así, es una parte esencial de nuestra higiene bucal y vamos a ver porqué.

En la parte superior de la lengua se forma continuamente una capa que se compone de células muertas, restos de comida y cientos de miles de bacterias, vivas y muertas, junto con restos químicos como sulfuros, producidos por estas mismas bacterias. Los estudios han llegado a la conclusión de que existe una concentración media de 100 bacterias por célula epitelial, una población de bacterias muy densa.

Cuando no se limpia, este revestimiento se vuelve grueso y es una de las principales causas del mal olor. Como efecto secundario, cuando las papilas gustativas están cubiertas de estos restos, el gusto se ve afectado también. Este sabor desagradable se incrementa cuando se consumen ciertos alimentos o bebidas. Por último, pero no menos importante, muchos de nosotros dormimos con la boca abierta, lo que concluye en un desagradable despertar de boca seca y mal gusto.

El cepillado de la lengua con un cepillo de dientes ayuda a reducir el recubrimiento de la lengua, pero un limpiador de lengua es mucho más eficaz.

En primer lugar, utiliza el cepillo de dientes para limpiar la superficie de la lengua, a continuación, utiliza el raspador y verás la cantidad de restos que quedan aún después del cepillado.

La limpieza con raspador de lengua es un proceso muy rápido y fácil:

Coloca el raspador en la parte trasera y media de la lengua, con cuidado de no llegar demasiado lejos, y pasa el raspador hacia delante, suavemente, quitando la capa de restos. Lava los restos de la espátula con agua corriente, luego raspa nuevamente cada lado de la lengua. No hay necesidad de raspar demasiado. Repite el proceso hasta que no salga suciedad y enjuaga la boca con agua. Se recomienda hacer esto por la mañana y por la tarde.

Si sientes alguna molestia, como sequedad bucal o mal sabor, una limpieza a media mañana ayudarà. Esta es una buena práctica, especialmente si pasas una época de estrés porque, la capa de bacterias tiende a aumentar durante estos procesos. Esta técnica es complementaria al cepillado, No la reemplaza. Te invito a que la pruebes y sientas los beneficios.

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